El área cuenta con excelentes condiciones climáticas.
La percepción pública de Bahía de las Águilas está envuelta por una aureola de ensueño y misterio. El frecuente elogio de sus cualidades le ha creado una imagen paradisiaca, pero los conflictos surgidos alrededor de su posible uso turístico la han proyectado como un coto prohibido, vigilado celosamente por la comunidad ambientalista. Al ser un recurso clave para el desarrollo del turismo sostenible en la región más pobre del país, conviene aclarar su verdadero potencial turístico, las implicaciones de ser un área protegida y los requisitos de su explotación.