Los chinos son propietarios de la mitad de la compañía de cruceros Norwegian Cruise Line.
La meta de los diez millones de turistas le queda bien al país. Pero al haber ahora una pausa en la inversión hotelera sin que se oteen señales de recuperación, hay que preguntarse de dónde provendrán las inversiones privadas necesarias para expandir la planta turística. Por la actual enormidad y agresividad de sus capitales, las posibles nuevas fuentes podrían muy bien provenir de China y los países árabes del Medio Oriente.